SEMBLANZAS

 

P. KEPA BILBAO LACA

 

El Padre Kepa Bilbao Laca, nació  el 6 de marzo de 1934 en el pueblo de Berriatúa, municipio de la provincia de Vizcaya, situado en el nordeste de esta provincia del País Vasco, perteneciente a la comarca de Lea Artibai, distante 53 kms. de la Capital provincial, Bilbao, localidad que con una superficie de 20,23 kilometros cuadrados, por esos años no superaba los 800 habitantes, en el seno de la que sería una numerosa familia, con profundos valores morales y cristianos, formada por don José María Bilbao y doña Petra Laca. 

Kepa será el tercero de los nueve hijos, José, Juan, Vicente, Luis, Teodoro, Manuel, Arantxa y Elvira, estas dos últimas gemelas, los que formaban y forman hasta hoy  un clan muy unido, liderado por la abuela matriarca María Ignacia, y en el que además de que ambos padres eran oriundos de familias también bastante numerosas, don José María con siete hermanos y doña Petra con once, los recuerdos infantiles, en los que habitan 45 primos, son muy gratos y muy cálidos.

José María Bilbao Petra Laca

.Con apenas dos años de edad, en 1936, Kepa conocerá  los horrores de la guerra, los cuales su familia experimentará  y empezarán a incrustarse en su memoria, a punta de hambre y de las dificultades de vivir en una extrema situación de pobreza, viendose en muchas oportunidades obligado a renegar de la lengua vasca y a resignarse a una vida de privaciones y exigencias en las que el desafío era sobrevivir.

La familia Bilbao Laca en  Berriatua
(Kepa, es el primero a la izquierda)

A los tres años ya trabajaba, regando lechugas, ya que la familia debería comer lo que sembraban porque sino, no había. A consecuencias de la guerra, recibirían solo un litro de aceite, un kilo de arroz y uno de azúcar al mes, ya que no importaba si los miembros de la familia eran 5 o 10, para todas era la misma cuota. Si bien vivían en pleno campo, y eso les ayudó a tener su propia huerta en la que podían cultivar, lo que se cosechaba tenían que entregarlo prácticamente todo a la Municipalidad, la que después repartía a su antojo

Fue estos tiempos sin lugar a dudas una época dolorosa, en la que la cercanía con la Iglesia jugó un papel fundamental para sobrellevarla. Asimismo esta situación será determinante en la formación del carácter y personalidad de cada uno de estos niños,  que desde pequeños vieron a sus padres hacer el máximo esfuerzo por sacarlos adelante.

Ambos padres provenían de familias pobres. José María era albañil y Petra cosía ropa. Nunca fueron a la escuela y no obstante ello con su empeño lograron criar a sus hijos. El esfuerzo fue enorme, porque a pesar de la falta de escolaridad, el papá del Padre  Kepa terminó siendo un gran constructor que participó en la construcción de alrededor de 30 edificios de departamentos.

Con una vocación muy marcada desde su infancia, a los once años intentará entrar al Seminario Diocesano de Bilbao y no habiéndolo logrado al primer intento, volverá a intentarlo nuevamente a los trece años, sin éxito en ambos casos fundamentalmente por falta de medios económicos, ya que eran tiempos de post-guerra, muy difíciles, y el Seminario era pagado.

 Tan fuerte fue el ejemplo de don José María, que los hermanos se dedicaron todos a la construcción, salvo Kepa, él que a los 13 años, al no poder ingresar al Seminario, se retirará del colegio para ayudar a su mamá, y hacer las veces de niñera en la crianza de las gemelas Arantxa y Elvira.

El día en que Kepa (Sentado en 1ª fila entre sus dos hermanas gemelas) hizo sus votos, la familia reunida para celebrar

Cerca de la casa había un Convento, y su confesor era el Vicario de la Parroquia, él cual constatando la firmeza de su vocación, le aconsejó que entrara a los Carmelitas, por lo cual en 1952, tomará una drástica decisión, y a los 19 años se arrancará a Amorebieta, un pueblo de Vizcaya, y solicitará alli su ingreso al convento de los Padres Carmelitas, porque ahí no había que pagar, congregación en la cual a lo largo de varios conventos continuaría estudiando y preparándose espiritualmente durante los siguientes once años. 

Su determinación se la confesó a su mamá y una de sus tías. A su padre nada le dijo porque don José María tenía dudas de la vocación sacerdotal de su hijo, y no quería que fuera uno más de los llamados "malos frailes" como les decían a los jóvenes que postulaban al seminario y después se retiraban sin mayores explicaciones.

 

El 15 de Julio de 1963 en la Iglesia de los Padres Jesuitas de Bilbao, finalmente el Padre Kepa Bilbao es ordenado sacerdote, oficiando su Primera Misa el 16 de Julio de 1963, día del Carmen, en el Convento de las Carmelitas Descalzas de Bilbao, para luego continuar dos años mas, en total trece de preparación, con estudios de Pastoral en Pamplona.

Con sus padres Petra Laca y José María Bilbao,el día que fue ordenado sacerdote.

 

El 14 de junio de 1965 dio su examen de grado y un mes después, el 14 de julio, se embarcó en Barcelona  rumbo a Chile,a donde fue destinado por su Comunidad sin imaginar que aquí

 

sembraría una gran obra. Su travesía duró 24 días, arribando a Valparaíso el 8 de agosto,donde lo reciben las campanadas de la Iglesia de los Padres Carmelitas de Viña del Mar, que a la hora del medio día, llamaban a Misa.                                      


Parroquia de N. Señora del Carmen, Viña del Mar, diócesis de Valparaiso

Su primer destino será la Comunidad Carmelita de la ciudad de San Femando, donde permanecería por cuatro años  y donde comienza a mostrar lo que será su amor a la construcción, sello heredado de su padre que pone al servicio de su acción pastoral. Obras de esta época son, el nuevo convento que lideró como Primer Párroco, y dos nuevas capillas, que junto a las tres existentes, . Además de sus actividades religiosas, se añade su voluntariado al Cuerpo de Bomberos de la ciudad, participando activamente en el amago de varios incendios.

Parroquia de N. Señora del Carmen, San Fernando, diócesis de Rancagua

El 23 de junio de 1969, es destinado nuevamente al Convento de los Padres Carmelitas de Viña del Mar, donde se le asigna la responsabilidad de hacerse cargo de la restauración de la casa y de parte de la Iglesia de los Carmelitas, destruidas por el terremoto. Lo que para él, “fue un traslado no a gusto, que exigió obediencia.” En San Fernando el cariño era grande, allí sin duda estaba muy bien.

 En Viña del Mar, comienza además a orientar su labor sacerdotal hacía la educación asumiendo la responsabilidad del Colegio Carmelitano, dedicándose a su reorganización y mejorar sus instalaciones. Según él, “Es a través de la educación, donde podemos hacer verdaderos cambios en la sociedad, inculcando el valor del respeto y el amor al trabajo, como verdaderas herramientas que permiten el desarrollo humano y social". 

Al ser elegido Superior de la Comunidad de Viña del Mar se va a destacar por su trabajo en:

- La formación y organización de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Viña del Mar.

- Lograr que esta sea la primera Parroquia de la diócesis donde se organizó la campaña de Contribución a la Iglesia (CALI), del uno por ciento.

 - La formación de laicos para hacer charlas matrimoniales, iniciativa que posteriormente fue replicada por otras Parroquias.

El 19 de marzo de 1973, año difícil y de gran efervescencia socio política el Obispo de Valparaíso le propone destinarlo al Sector de Miraflores en los extramuros de Viña del Mar, donde se le entrega un sitio eriazo, convertido en basural, en el cual con su experiencia y no sin una gran esfuerzo, levantará la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesus, y anexo a ella construirá el Colegio Teresa de Los Andes.

Impulsado por los nuevos proyectos en que se va involucrando, toma la decisión de renunciar a la Congregación Carmelita, de la que había formado parte tantos años de su vida. En este nuevo destino, destacará su acción pastoral, por diferentes obras, como la creación del Comedor abierto de Granadilla, que entregaba almuerzos a cientos de niños; la fundación del Liceo Teresa de los Andes,

 

  establecimiento que dejo con una matrícula superior a los 850 alumnos; y es allí donde la construcción del templo que existe en la actualidad tiene sus mayores avances en infraestructura.

 En el sector de Miraflores Alto el Padre Kepa levantará Capillas e instalaciones que permitieron a la comunidad un lugar digno donde poder expresar su fe y desarrollar su acción pastoral. Sin ser su intención, incluso hasta hoy en día, se identifica a este templo como “La Iglesia del Padre Kepa” y la parada del bus cercano como “el Paradero del Padre Kepa”, manteniéndose cual homenaje de la comunidad. 

En 1987 crea la Fundación Kepa Bilbao Laca, Fundación de Colegios Particulares Subvencionados con la finalidad de impartir educativamente una formación valórica basada en la fe católica y con principios educacionales integradores. Actualmente la Fundación imparte enseñanza desde prebásica hasta cuarto año medio y se encuentra en curso a la creación de proyectos como la integración escolar de alumnos con necesidades educativas especiales derivadas de trastornos del lenguaje y descenso intelectual


Parroquia de San Martín de Tours, Quillota

El 19 de marzo del año 1990, es trasladado a la Parroquia “San Martín de Tours” en la ciudad de Quillota, permaneciendo allí hasta el año 2002. No obstante, mantuvo su calidad de párroco de esta localidad hasta marzo del 2003.

 En este período nuevamente aparece el constructor, pues no solo se dedicó a reorganizar la Parroquia, sino que mejoró el templo, la casa parroquial y las oficinas; conjuntamente con la construcción de Capillas en sectores aledaños y la modernización y regularización del Cementerio Parroquial de Boco.

Una obra muy importante en esta ciudad y que da un giro a su trayectoria, será la creación del Asilo de Ancianos San José, atendido por los hermanos de la Congregación Siervos de Jesús. A este proyecto ha dedicado grandes esfuerzos, destacándose la casa de formación de los Hermanos, construida a metros del terreno adquirido por el Padre para la edificación futura de un nuevo hogar, proyecto que muy vivo entre sus anhelos.


 
Hogar de Ancianos San José de Quillota

El 22 de Septiembre del 2002, es trasladado a la Parroquia Madre de Dios, en el barrio Recreo de Viña del Mar, comunidad en la cual se encuentra hasta el día de hoy

 

De su amor por los niños y su compromiso con el cambio social , nace su especial motivación por entregar educación a los más necesitados, lo que le lleva a fundar simultáneamente con todos sus servicios en Miraflores, Quilota y Viña del Mar, , tres colegios mas en el sector de Reñaca Alto: El Colegio “Rebeca Fernández” en 1987, el Colegio “Josefina Magasich Arze” en 1991, y el Colegio “Juanita Fernández” el 2001, instituciones que con una matrícula de 1500 alumnos, están orientadas a dar educación católica de calidad a niños vulnerables. Estas son sin duda las obras que mejor reflejan el pensamiento del Padre Kepa, quien no sólo se limita a entregar alimento espiritual, sino que se compromete a realizar una formación integral, entregando en sus colegios valores y principios que transforman a estos niños en personas buenas y felices, además de, dispuestas a trabajar y sacrificarse por alcanzar sus ideales. 

 “Rebeca Fernández - 1987, Josefina Magasich Arze - 1991 "Juanita Fernández -  2001

El “Juanita Fernández” es un  establecimiento católico, científico humanista, fundado el año  2001 que comenzó con una matrícula superior a los 300 alumnos desde Párvulos a Octavo año básico  y que en un primer momento contaba sólo con cuatro salas de clases y  servicios higiénicos, para el cual se arrendaron dos casas, donde se instalaron las oficinas administrativas y el Kínder. Durante el primer año, los trabajos de construcción continuaron su curso, considerando que la meta era iniciar la Educación Media.  Así  fue posible que al iniciarse el año 2002, se entregara el segundo piso, donde fue posible albergar a más alumnos. También en ese año se incorpora el Colegio a la Jornada escolar completa, desde Séptimo básico a Primero medio.

Durante los años siguientes, el establecimiento creció en forma acelerada en el número de cursos y matrícula. Asimismo, la infraestructura fue creciendo paulatinamente, pudiendo hoy en día contar con todos los niveles desde Pre-Kínder a Cuarto medio y con mayores instalaciones que contribuyen al proceso de formación de los alumnos.

No podemos dejar eso si de consignar que no obstante este inmenso aporte a la educación de los niños chilenos, nuestra sociedad tiene una tremenda deuda con él, ya que junto con toda la  felicidad que experimenta por estos días el Padre Kepa Bilbao, también vive una pena profunda. Después de 36 años de ser sostenedor,  y de haber fundado cuatro colegios en Viña del Mar para niños y niñas de escasos recursos, en marzo de 2013 recibió la notificación de que se le suprimía su calidad de sostenedor por no tener un título universitario. De nada valieron los 13 años de preparación en el seminario para reconsiderar esta arbitraria medida que se ajusta a una ley reciente, en la que no se da posibilidad de apelación alguna. Así después de haber dedicado 44 años incondicionales de vida pastoral en nuestro país, podríamos  que en cierto sentido está viviendo en carne propia lo que se llama "el pago de Chile" que en estricta justicia alguien debería tratar de revertir .

Al cumplir 50 años de sacerdocio, cumple también 48 años de lucha y de afectos entrañables con cada una de las comunidades con que ha trabajado, por lo que  dejar cada un de ellas ha sido fuerte. De hecho cuando lo cambiaron de Quillota a Viña perdió 18 kilos. Fue este un periodo bastante duro en que debió seguir por un tiempo atendiendo ambas comunidades a petición del obispo, un fin de semana en la Ciudad Jardín y el siguiente en la tierra de las paltas. Ahí constató que en su vida sacerdotal siempre había tenido una vital contradicción: así como le cuesta desapegarse de sus feligreses, también tiene mucha facilidad para echar raíces.

El Padre Kepa ha señalado que se considera un vasco de corazón y chileno de nación; él mira hacia atrás y se considera un hombre feliz al que le tocó una existencia dura pero compensada con las satisfacciones logradas a través de su obra pastoral. Aunque siente que ya está en vías de jubilar tiene el privilegio de gozar de buena salud lo que lo impulsa a seguir adelante y mantener su ritmo hasta que -literalmente- Dios quiera.

 

P. KEPA BILBAO LACA

Celebración de las
Bodas de Oro sacerdotales

50 años de felicidad

 
Con una Eucaristía celebrada el domingo 14 de julio de 2013, en la Iglesia Catedral de Valparaíso, concelebrada con  Mons. Gonzalo Duarte, Obispo de Valparaíso; Mons. Javier Prado, Obispo Emérito de Rancagua, sacerdotes, diáconos permanentes, religiosas, familiares, amigos, fieles de las comunidades parroquiales donde el padre ha estado sirviendo y un importante número de cursillistas, el Padre Kepa Bilbao celebro sus Bodas de Oro Sacerdotales, sus cincuenta años de servicio al Señor a través del Sacerdocio.
Mons. Gonzalo Duarte, en su homilía dio gracias a Dios por el ministerio del Padre Kepa, por los cincuenta años de su servicio, de los cuales la mayoría ha vivido en nuestra diócesis. “En nuestra Diócesis ha estado en Parroquias de Valparaíso, Viña del Mar y Quillota. En esta última ciudad también inauguró un Hogar de Ancianos. En la actualidad es el Párroco de la Parroquia Madre de Dios de Recreo”.

También, recordó que el Evangelio del día, es el del Buen Samaritano, “tal como él, Dios nos lleva mal heridos por nuestros pecados a una Iglesia donde nos da la salvación y la esperanza del Reino de Dios”.

“Dios está siempre presente en nuestras vidas, preocupado por los más necesitados. Hoy son los niños en los vientres de las madres, los niños en los hogares, los adultos mayores, hay personas que necesitan que los tratemos con inmenso cariño. La parábola del Buen Samaritano nos pide tener las entrañas y los ojos de Jesús. Ver dónde están los más necesitados, en nuestras familias, en nuestro entorno parroquial, y también mirando nuestra Patria”.

“Me alegra decir que el Padre Kepa ha tenido siempre una preocupación por los más necesitados. Le doy gracias a Dios porque le dio al padre Kepa un corazón de Buen Samaritano y porque ha tenido mucha misericordia con nosotros”.

“Este día es un hermoso día para la Iglesia de Valparaíso porque celebramos con gozo y alegría las Bodas de Oro Sacerdotales del querido padre Kepa. Queremos tener un recuerdo hermoso de sus papás, familiares presentes y a todas las personas que estuvieron en la base de su vocación”.
 
Siguiendo la tradición en la Iglesia diocesana, de entregar en la Misa Crismal un regalo a los sacerdotes que cumplen años significativos de ordenación, y no habiendo podido entregárselo al Padre Kepa este año, por encontrarse en esos días hospitlizado, el Obispo le entregó una imagen de Jesús El Buen Pastor,como recuerdo de esta hermosa celebración.

OFERTORIO

LITURGIA EUCARISTICA

 

Al terminar la Eucaristía, el Padre Kepa se dirigió a los presentes: “Estoy muy agradecido de poder celebrar estos 50 años de sacerdote con gran parte de mi familia, personas con las que he compartido alegrías y penas. Hoy son 48 años desde que salí de Barcelona, y en estos años he tenido alegrías, penas pero sobre todo son 50 años de felicidad. Le decía a la feligresía que si tuviera que empezar de nuevo, haría lo mismo, sería sacerdote y acompañaría a mis hermanos en lo bueno y en lo malo”.

“Doy gracias a todos por sus oraciones, gracias porque me han aguantado muchas veces, me han ayudado. Siempre he tenido la compañía, apoyo y esa fuerza que me ha ayudado a salir adelante y a realizar lo que me he propuesto en estos cincuenta años, que parecen un día”.

Tras dirigir estas palabras presentó a la comunidad presente en la Eucaristía a su familia, amigos y autoridades de su pueblo, Berriatúa, que vinieron a acompañarlo en estos festejos de sus Bodas de Oro Sacerdotales.

 

 

Con posterioridad a la Eucaristía, el P. Kepa compartió una alegre y cordial cena en los salones del Club Español de Recreo

 

 

 

 

 

 

EL PADRE KEPA Y EL MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD

El Padre Kepa vivió el Cursillo Nº 6 de Hombres de Valparaíso del 26 al 29 de Marzo de 1970 en el Santuario de Lo Vazquez, y desde entonces acompañó al Movimiento en forma activa y comprometida, en la medida en que sus obligaciones sacerdotales y parroquiales se lo permitían.

Asi es como participó como Director Espiritual en los Cursillos de Hombres Nº 8 en 1971, Nº 12 en 1972, Nº 15 en 1973, Nº 18 en 1974, Nº 19 en 1975, Nº 23 en 1975, Nº 28 en 1980, Nº 30 en 1981, Nº 38 en 1984 y Nº 45 en 1988 

 
Cursillo Nº 8 de Hombres de Valparaíso   Cursillo Nº 12 de Hombres de Valparaíso
 
Cursillo Nº 15 de Hombres de Valparaíso   Cursillo Nº 18 de Hombres de Valparaíso
 
Cursillo Nº 19 de Hombres de Valparaíso   Cursillo Nº 23 de Hombres de Valparaíso
 
Cursillo Nº 28 de Hombres de Valparaíso   Cursillo Nº 30 de Hombres de Valparaíso
 
Cursillo Nº 38 de Hombres de Valparaíso   Cursillo Nº 45 de Hombres de Valparaíso

Así  también participó en los Cursillos de Mujeres Nº 3, Nº 4, Nº 5, los tres en el año 1970, Nº 24 en 1978, Nº 29 en 1981 y Nº 34 en 1983. 

 
Cursillo Nº 3 de Mujeres de Valparaíso   Cursillo Nº 4 de Mujeres de Valparaíso
 
Cursillo Nº 5 de Mujeres de Valparaíso   Cursillo Nº 24 de Mujeres de Valparaíso
 
Cursillo Nº 29 de Mujeres de Valparaíso   Cursillo Nº 34 de Mujeres de Valparaíso

Al mismo tiempo, desde que salió de su Cursillo se integró en una Reunión de Grupo que con los altos y bajos de sus distintas destinaciones se ha mantenido vigente en el Tiempo

25 de Octubre 1970.- Con Walter Lips, Eugenio Severin y Sergio Arze
2 de Mayo 1984.-  Eugenio y Ticó Severin, Sergio e Inés Arze y alfredo y Marlene Gacitua   2 de Mayo 1984.-  Eugenio y Ticó Severin, Guido y Cecilia Musante, Sergio e Inés Arze y P.Kepa 2 de Mayo 1984.-  Eugenio y Ticó Severin,, Sergio e Inés Arze, Juan y Vivian Saavedra y P.Kepa
14 de Julio 2013.- Eugenio Severin, P.Kepa, Walter Lips y Sergio Arze

Entre los años 1971 y 1985, mientras ejercía su servicio pastoral en Viña del Mar,  participó en forma permanente en la Escuela de Dirigentes

 Su compromiso con el Movimiento permitió asimismo que nos acompañara en varias Ultreyas de Confraternidad, tanto aquí en Valparaíso , como en Mendoza.

P. Kepa con Inés Romaní de Arze Paulina Aceituno de Pizarro, P. Kepa, Carmen Hoyuelos de Bruce, Inés Romaní de Arze y Ticó de Severin P.Kepa
P.Pelayo Dominguez, Asesor Diocesanop MCC.Valparaíso, Mons.Rubiolo, Arzobispo de Mendoza, P. Julio, Asesor Diocesano MCC.Mendoza y P. Kepa Concelebrando la Misa de la Ultrea con Mons.Rubiolo, Arzobispo de Mendoza Despedida