SEMBLANZAS

 

EDUARDO BONNIN AGUILÓ

Si hay alguien respecto del cual no va a caber duda a nadie de que debe estar entre las Semblanzas de nuestro sitio web, este es EDUARDO BONNIN AGUILÓ, hombre destinado por la Providencia, de la mano de Monseñor Sebastián Gayá Riera, y con el apoyo encontrado del obispo de Mallorca entre 1947 y 1955 Mons. Juan Hervás y Benet, a ser uno de los iniciadores del Movimiento de Cursillos de Cristiandad.

 

Su vida se confundirá con la vida misma del Movimiento, ya que en forma incansable y tenaz estuvo presente en su gestación, nacimiento y desarrollo hasta el día de su partida a la Casa del Padre, orientando, vitalizando, sugiriendo caminos, advirtiendo posibles desviaciones, simplificando, aconsejando y fundamentalmente dando un impresionante testimonio de humildad y de compromiso con Dios y su Iglesia. En Eduardo podemos comprobar vivencialmente que, en la medida evangélica en que nosotros nos anulamos, suele crecer Cristo.

 

Eduardo Bonnin nace en Mallorca el 4 de mayo de 1917, en el seno de una familia de comerciantes de buen pasar económico, dueños de Almasa S.A. (Almendras de Mallorca), que exportaba granos y frutas secas. .Realizará sus estudios en el Colegio La Salle de Palma de Mallorca, también con los Padres Agustinianos, y con profesores que sus padres, Fernando Bonnin Piña y Mercedes Aguiló Forteza, van a contratar a domicilio con el objeto de asegurar a sus hijos una enseñanza en todo conforme a la Iglesia. Los esposos Bonnín pretendían con ello impedir además que sus hijos fueran víctimas de la discriminación que reinaba todavía en Mallorca en aquella época, discriminación que se ejercía contra todos los que llevaban apellidos descendientes de los judíos convertidos al catolicismo, a quienes se llamaba “chuetas”, y a los cuales la llamada "Santa Inquisición" perseguía por el mero hecho de pertenecer a la etnia hebrea y obligaba a vivir en “ghettos” y casarse entre ellos.

 

Eduardo crecerá muy influenciado por su abuelo, quién será el  principal referente de su formación intelectual, moral y social, y de quién adquirirá particularmente el hábito de en la lectura. Lector de  Jacques Maritain, Giovanni Papini, Julian Marias, Erich Fromm, el Cardenal Suenenns, Santa Teresa, San Agustín y Fray Luis de Leon, llegará a decir en una entrevista  que "prefería un día sin comer que un día sin leer".

 

Si bien será educado en un ambiente de fe católica profunda, lo será al mismo tiempo en un ambiente mas bien cerrado, no teniendo otros contactos que los de su familia con el comercio y los ambientes rurales de la isla. Quienes lo conocieron, en esta época, lo describirían como un joven adolescente de una gran preocupación cultural y religiosa, brillante en sus relaciones con los demás a pesar de una aparente timidez, y de un sentido muy desarrollado del humor.

 

En 1937, Eduardo vivirá una experiencia que será determinante en su vida: el Servicio Militar Obligatorio, experiencia que si bien se prolongaría durante nueve años, hasta el año1946, como dijera alguien, por tener tal vez los "pies planos", no le cupo una participación activa en la guerra civil. "En el ejército, Bonnín pasó de un ambiente tradicional a relacionarse con las clases sociales y con una realidad más auténtica de la juventud masculina de la época" ("Historia y Memoria de Cursillos". - Francisco Forteza Pujol).

 

Como mas de alguna vez lo comentara, será un discurso de Pio XII, del 6 de Febrero de 1940, en que el Papa se referirá con fuerza a la necesidad de "meterse en el mundo" el que detonará en el espíritu de Eduardo la necesidad de salir de ese ambiente religioso cerrado en que había sido formado para comprometerse con el mundo.

 

Durante este tiempo, Bonnín llegará a la conclusión de que el hombre "normal" que lo rodeaba, a pesar de vivir en ambientes no sólo descristianizados, sino claramente hostiles a la religión católica, conservaba, no obstante, una serie de valores y comportamientos claramente evangélicos, más cristianos, pensaba él, que los reinantes en los ambientes "píos" que tan bien conocía. Esos valores de los no cristianos - el rechazo a la falsedad y a la hipocresía, la alegría no fingida, la apertura interclasista, el sentido de la amistad - le afectaron como a quien había sido educado para considerar a esos mismos cristianos como los "otros", sus potenciales enemigos históricos. 


20 de Agosto de 1944

 

Cuando comienzan a darse en Palma de Mallorca, los "Cursillos para Jefes de Peregrinos", los responsables de la peregrinación de jóvenes a Santiago de Compostela y  particularmente el Presidente de la Acción Católica de los Jóvenes en Mallorca, el arquitecto José Ferragut, descubren a un Eduardo, aún en el ejército, siempre con un libro y de buen humor, produciéndose desde el primer contacto, una fuerte sintonía con sus inquietudes. Estas extrañas cualidades, los llevarían a invitarlo a participar en el 2º Cursillo para Jefes de Peregrinos, que se realizaría en el Santuario de Luch, en la Semana Santa de 1943.

Si bien en esta experiencia descubrió una vitalidad nueva, lo descubierto no lo dejó conforme, algo faltaba. Si lo que se pretendía era conseguir una alternativa que permitiera fermentar la vida ordinaria, y no quedarse en una nueva forma de reforzar las estructuras eclesiales existentes, era fundamental conocer para ello como eran esos ambientes en donde el cristiano estaba llamado a convertirse en fermento, y cuales debían ser sus actitudes para lograrlo.

 

Poco a poco se va incorporando entusiastamente a esta forma de apostolado, presentando, entre otras iniciativas, un "Rollo Estudio del Ambiente"- que va a revolucionar el pensamiento de la juventud mallorquina, y que estará entre los elementos que serán considerados mas tarde en el origen a los Cursillos. 

Laico y soltero sin compromisos por una opción personal, Bonnin podría dedicar su vida entera a la obra de los Cursillos de Cristiandad, como lo prueban sus constantes viajes por todo el mundo, a veces de larguísima duración, sus escritos y  sus conferencias o rollos, como le gustaba denominarlos, los que marcarían el futuro de muchísimos hombres y mujeres en los cinco continentes. 

Junto a  los sacerdotes Sebastián Gayá y Juan Capó, y a los laicos José Ferragut, Jaime Riutort, Joan Mir, al abogado Andreu Rullan, a Bartolomé Riutort, y al profesor Guillermo Estarellas, Eduardo Bonnin formará parte de los elegidos por el Señor como iniciadores del Movimiento.

Será Rector, del 1er Cursillo dado en el Santuario de San Honorato de Randa, en Mallorca, entre el 7 y el 10 de Enero de 1949, en el que lo acompañarían como “Profesores” Bartome Riutort, Andrés Rullán y Guillermo Estarellas, como Auxiliar,Guillermo Font y como Directores Espirituales el Padre Guillermo Payeras y los sacerdotes Juan Capó, el primer día y Sebastián Gayá el último día.


Mons. Paul Josef Cordes

Mons. Paul Josef Cordes, cardenal alemán y Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum, manifiestaría en cierta ocasión que: “Eduardo Bonnin aparece como un hombre hecho de cielo y barro, como todos, con sus propias limitaciones, no exento de singularidades. Un hombre que se declara simplemente aprendiz de cristiano pero que se siente llamado a hacer transparente en este mundo la ternura de Dios, y en ello ha empeñado toda su existencia”, y en el prologo del libro sobre los Movimientos eclesiales, en donde realiza un reportaje a Eduardo

reconociéndolo como uno de los iniciadores del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, agregará: “... en mi papel de Vicepresidente del Pontificio Consejo para los Laicos he tenido, desde 1980, la posibilidad de acompañar con alegría y estupor, la rápida y amplia difusión de este fenómeno. A los iniciadores se les pedía que presentaran su visión de la Iglesia actual y su vida. ¡no es que ellos tuvieran necesidad de presentarse a si mismos! Su testimonio era mas bien visto como luz en el camino de la Iglesia.”

  A lo largo de su vida Eduardo practicaría además con verdadera vocación una de las obras de misericordia quizá menos valoradas y apreciadas: la visita a los presos. Con su amigo Andres Rullan Castañer, abogado de gran preparación y prestigio entre los años cuarenta y sesenta del Siglo XX, quien fuera además Presidente de los Jovenes de Acción Católica, asistiría a los últimos momentos de varios condenados a la pena del garrote vil, correspondiéndole concretamente en  

1949,acompañar con sus rezos y solidaridad a dos de los últimos condenados a muerte por la dictadura de Franco en Mallorca, ajusticiados de esta manera.

Llamaba, a aquellos sentenciados, afortunados y personas importantes, porque iban a estar en unas horas junto al Padre. Los que no creen en Dios, aquellos y aquellas que niegan siempre la posibilidad de su existencia, los eternos adversarios de todo cuanto huele a devoción religiosa se indignarían y seguirán indignándose por esta opinión de Bonnin. No es que Eduardo se alegrara de la muerte de nadie, aunque fuera la muerte de alguien condenado por haber cometido un crimen, sino que se alegraba por la posibilidad de estar en la presencia del Padre.

Podemos decir sin temor a equivocarnos que la vida de Eduardo Bonnin fueron los Cursillos, a los cuales, reconociendo que Dios le otorgó dones importantes, como su ambiente familiar, su sólida formación y una situación económica estable, se entregó con toda su persona, con la luz de su palabra, con el suave impulso de su humana ternura, con todas sus capacidades, físicas y psicológicas, con su esfuerzo, su ilusión, su tiempo y toda su vida.

Es así como además de los Cursillos en que participó en España, si bien no se registra un exhaustivo diario de viajes, se dio tiempo para visitar:

En 1955, Roma, donde dirige un Cursillo

En 1962, México, recorriendo las diócesis de Tlapan, Cuernavaca, Tampico, Guadalajara, Morelia, Cholulia, Puebla, Zacatecas, Durango; y Estados Unidos visitando la diócesis de Texas.

En 1963: México nuevamente y Puerto Rico.

En 1965, Alemania, dirigiendo un Cursillo de Cursillos en Sttugart.

En 1966, Peru, El Salvador, Brasil y Estados Unidos, países en los que dará Cursillos y Cursillos de Cursillos.

En 1967, Corea, dando un Cursillo en Seúl; Bolivia, donde participa en una Ultreya en La Paz; Costa Rica y Miami, dando Cursillos de Cursillos.

 
1963.- Eduardo Bonnin
 

Entre los años 1968 y 1971, viajará a Japón, Corea del Sur, Taiwán, Macao y Filipinas.

En 1970, México para participar en la 2ª Ultreya Mundial en Tlaxcala, en la cual con Mons. Hervás serán los oradores principales.

En 1971, Estados Unidos para dar un Cursillo de Cursillos en Chicago y viajará a Austria para dar un Cursillo de Cursillos en Viena.

En 1972, Nicaragua para paraticipar en un Cursillo de Cursillos en Managua (junto con  Carlos Mantica y el Padre Victoriano Aritzi, al que asistirán 110 dirigentes de toda Centroamérica; y Brasil para participar en el 3er Encuentro Interamericano en Itaici.

En 1973, Angola,para participar en Ultreyas en Luanda y Malague.

 

En 1974, Austria, además de participar en Mallorca en la gestación de “Ideas Fundamentales” con el P.Sebastián Gaya, el P.Victoriano Aritzi, el P. Cesáreo Gil, y Carlos Mántica, entro otros.

En 1976: Alemania, para participar en la Ultreya de Sttugart; y Venezuela, para participar en el 4º Encuentro Interamericano celebrados en Caracas, donde le corresponderá hacer el discurso de Apertura.

En 1978, Irlanda para reunirse con Kilko Arguello y Card. Suenens en Dublín; y Costa Rica para dar un Cursillo de Cursillos en San Jose  con Francisco Forteza.

En 1980, México.

En1981: Portugal, para participar en la Ultreya de Cascaes; y Argentina, para dar un Cursillo de Cursillos en Rio Cuarto.

En 1982: Portugal para participar en un Encuentro en Fátima con 150 rectores y Directores Espirituales de Cursillos; y Taiwan, para reunirse con dirigentes en Taipei.


El 30 de Julio de 1988 Bonnin participando en la 2ª Ultreya Nacional de Venezuela

 

En 1983, Portugal, para participar en una Ultreya en la isla de Madeira; y Estados Unidos para dar un Cursillo de Cursillos en Laredo, Texas.

En 1985, Italia para participar en la Ultreya Nacional en Roma, oportunidad en que será recibido en Audiencia por el Papa Juan Pablo II; y Guatemala para dar un. Cursillo de Cursillos en Ciudad de Guatemala y reunirse con la Conferencia Episcopal de ese país.

En 1986, en Septiembre , para participar de una Misa Privada con JUAN PABLO II y mantener una entrevista personal luego de la misma. y para participar en una Ultreya en Gensano.

En 1988: Venezuela y Chile, invitado a la celebración de los 20 años del MCC en la diocesis de Valparaíso.

En 1990, Inglaterra, para participar en la Ultreya Nacional Birmingham; y Puerto Rico.

En 1991, Estados Unidos, participando en Cursillos y Ultreyas en California, Tampa y San Petesburgo, y Australia, para participar en el Encuentro del Grupo Asia-Pacífico en Brisbane.

En 1992, México, para participar en un Cursillo de Cursillos en Campeche; Estados Unidos, para participar en un Cursillo de Cursillos en Houston y en una Reunión Nacional de Dirigentes en Detroit; y Canadá para participar en un Cursillo de Cursillos en Toronto; y Corea, para participar en un. Encuentro del Grupo Asia-Pacifico y en la Ultreya Nacional de Seúl.

En 1993, Taiwan para participar en Encuentro con dirigentes en Taipei; varias naciones de América Central y Chile, invitado por las diócesis de Valparaíso y Temuco


Con el P.Mario Sanguinetti, Asesor Diocesano de Valparaíso

En 1993, Taiwan para participar en Encuentro con dirigentes en Taipei; varias naciones de América Central y Chile, invitado por las diócesis de Valparaíso y Temuco

En 1994, México, para participar en la Ultreya Nacional en Tampico; Tailandia, para participar en un Encuentro del Grupo Asia-Pacifico. Este año tendrían también lugar las 1as Conversaciones de Cala Figuera.

En 1995, México, para dar Cursillos de Cursillos en Campeche y Guanajato; Ecuador, para participar en una Ultreya y en Reuniones de Dirigentes en Guayaquil; Estados Unidos para dar un Cursillo de Cursillos y participar en una Ultreya en Los Angeles, California, oportunidad en que viaja con Jesús Valls; Filipinas, para participar en un Encuentro del Grupo Asia-Pacifico en Manila, e Italia, para participar en una Ultreya en Roma.

En 1996, Estados Unidos, para dar Cursillos de Cursillos en Jacksoville y Boston; México, como invitado. Al Encuentro Nacional celebrado en Cuernavaca;  Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras, Y Estados Unidos, acompañado de Jesús Valls; e  Isla Guam para participar en unEncuentro del Grupo Asia-Pacífico.

En 1997, Estados Unidos, invitado por el Movimiento KAIROS y para recibir Premio a la Evangelización, dado por la Archidiócesis de Nueva York; Corea, para participar en el 5º Encuentro Mundial en Seul; y Hungría, para participar en  Reunion con Dirigentes de Budapest.

En 1998: Italia, para participar en Reunión con Juan Pablo II y otros fundadores de Movimientos; Guatemala Visita a Ciudad de Guatemala; Estados Unidos, para dar un Cursillo de Cursillos en Kansas City; México para dar Cursillos de Cursillos en Aguas Calientes, Lagos de Moreno y Guadalajara y participar en Ultreya Nacional de Monterrey; y Australia, junto a Jesús Valls.

 El 29 de Julio de 2000, Italia, para participar en la 3ª ULTREYA MUNDIAL en Roma, haciendo presente al MCC. ante el Santo Padre Juan Pablo II.

En 2006, Italia, para participar en la Asamblea General del Consejo Pontificio para los Laicos, celebrada en Roma, entre el 21 y el 23 de septiembre donde presentará una Ponencia sobre “La Contribución de los Cursillos de Cristiandad en la Renovación de la Parroquia”. En esta oportunidad afirmará: "No tengo más mérito que haber sido testigo de lo vivido por mi mismo desde la primera hora hasta la presente, es decir en toda una andadura de más de sesenta años del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. El Cursillo de Cristiandad, por la gracia de Dios, las oraciones de muchos y la firme voluntad de unos pocos, va consiguiendo que el hombre y la mujer tomen consciencia de ser personas y por tanto de tener la facultad receptiva para poder

 

 

captar la buena noticia de que Dios en Cristo nos ama. Es que cuando la persona humana se encuentra con el espíritu de Dios, cree en Él y trata de corresponder a su invitación, cambia de óptica, de enfoque, de horizonte y de perspectiva, y encuentra sentido al vivir".

En esta oportunidad será recibido en Audiencia por el Papa Benedicto XVI, junto con Juan Ruiz, Presidente del OMCC .

 

Para nuestro Secretariado de Valparaíso, Eduardo Bonnin tuvo siempre una presencia importante. Así, cuando el Señor, entre los muchos presentes que nos ha querido hacer, nos regaló al celebrar en 1988 como Movimiento nuestros 20 Años de vida apostólica en la diócesis, la presencia física y espiritual, de quién fue uno de los  iniciadores del Movimiento, quién fuera además el Rector del 1er Cursillo de Cristiandad que se diera en el mundo, tuvimos la oportunidad de recibir su testimonio

  En esa oportunidad, permanecerá durante una Semana en Valparaiso, en la cual, con una apretada Agenda, dará una Escuela Intensiva de tres Jornadas, el Lunes 1º, el Martes 2 y el Miércoles 3 de Agosto, de 19.00 a 23.00 horas cada día, tendrá una convivencia con el Secretariado Diocesano el Jueves 4, y dirigirá el 18º Cursillo de Dirigentes de Chile. El Lunes 8 siguente se dirigiría Temuco, donde cumpliría un programa similar, para volver a Valparaíso el Domingo 14 de Agosto , desde donde retornaría a España el Lunes 15.

Entregamos a continuación algunas imágenes de esa estadia de Eduardo con nosotros:

Eduardo es recibido en el Aeropuerto de Santiago de Chile, por Eugenio Severin, Secretario del Secretariado Diocesano de Valparaíso, y quién sería su anfitrión durante su estadía en la diócesis.
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ESCUELAS INTENSIVAS para los Dirigentes del Movimiento de Valparaíso
(1,2 y 3 de Agosto 1988)

   

Aprovechando el tiempo libre para conocer Viña del Mar

     

Ticó de Severin, Secretaria Diocesana y Eduardo Bonnin

Carmen de Wilson, Vocal de Escuela, Adela de Cortés, Presidenta Diocesana, Ticó de Severin, Secretaria Diocesana, Carlos Cortés, Presidente Diocesano, y Eduardo Bonnin

Eduardo Bonnin y Eugenio Severin, Secretario Diocesano

Carlos y Adela Cortés, Presidentes Diocesanos, Carmen de Wilson, Vocal de Escuela, Ticó de Severin, Secretaria Diocesana y Eduardo Bonnin

Carmen de Wilson, Vocal de Escuela, Ticó de Severin, Secretaria Diocesana, Eduardo Bonnin, Eugenio Severin, Secretario Diocesano y Adela de Cortés, Presidenta Diocesana

Durante el 18º Cursillo de Dirigentes de Chile

Eduardo dando uno de sus rollos Eduardo conversando con Eugenio Severin Eduardo con sus "regalos": una poncho chileno y una cruz de cobre con incrustaciones de Lapizlázuli

Participantes en el Cursillo Nº 18 de Dirigentes de Chile, dirigido por Eduardo Bonnin, celebrado en Viña del Mar,
entre el 5 y el 7 de Agosto de 1988

De vuelta a España

En viaje al Aeropuerto, "escala" en el Santuario de la Virgen de Lo Vazquez, lugar en que se dió el 1er Cursillo de Valparaíso En el Aeropuerto, Eduardo Bonnin, Padre Hernán Vargas, Asesor diocesano, Ticó de Severin, Secretaria Diocesana y Carlos Cortés, Presidente Diocesano
En el Aeropuerto, Eduardo Bonnin, Padre Hernán Vargas, Asesor diocesano, Ticó y Eugenio Severin, Secretarios Diocesanos En el Aeropuerto, Eugenio Severin, Secretario Diocesano,  Eduardo Bonnin y Carlos Cortés, Presidente Diocesano

 

Pudimos en esa semana conocer, compartir y convivir con un DIRIGENTE, con un hombre, que teniendo y cultivando un montón de valores, tanto de orden natural como sobrenatural, se comprometió un día, y mantiene aún ese compromiso, libre y voluntariamente, para realizar su vocación personal al servicio de la Iglesia, en las actividades propias de nuestro Movimiento de Cursillos de Cristiandad; con un hombre que es y que actúa como fermento renovador, con un hombre que no es "uno mas", sino una individualidad, con un equilibrio de valores humanos y personalidad lo suficientemente marcados para arrastrar con su ejemplo a los demás; con un hombre que nos enseñó como debemos peregrinar para que nuestro camino sea siempre una constante renovación.

Pudimos asimismo conocer, compartir y convivir con un APOSTOL, un enviado de Dios ante los hombres, para ser ante ellos testigo de la fe, para trasmitir con su palabra y especialmente con su vida, el Mensaje del Evangelio, un apóstol, que como varios de los que eligió directamente el Señor, ha sido a lo largo de estos, casi 60 años un pescador, que ha echado las redes en nombre del Señor; un apóstol, que como todos los que eligió el Señor se ha transformado en un profeta, anunciando al Dios de la Vida y denunciando todo aquello que es injusto y excluyente, contribuyendo de esta manera a educar para la justicia y la solidaridad; un apóstol que como varios de los que eligió el Señor, nos demostró con su entrega y generosidad, que está dispuesto si es necesario a dar la vida por Él.

Pudimos además conocer, compartir y convivir con un SANTO, un hombre de una estrecha y profunda unión con Cristo, con una sólida e intensa vida espiritual, con un fuerte y permanente contacto con el Señor a través de la oración y los sacramentos, con una comunicación directa con Dios a través del Evangelio, y todo ello enmarcado en una profunda y auténtica humildad. Humildad que comprobamos en su serenidad y sencillez, humildad que se hizo latente en esa disposición que le vimos para pensar mucho, para callar mas y para saber oir pacientemente antes de hablar, humildad que nos demostró con esa facilidad para declinar su propio juicio ante las razones convincentes de otros, humildad que vimos en su espíritu de fidelidad, base del espíritu de servicio con que nos asombró, humildad que nos testimonió con su discreción, paciencia y prudencia.

 

Eduardo nos enseñó que sólo cuando estemos dispuestos a reconocer y confesar nuestros límites y nuestros egoísmos, sólo cuando estemos dispuestos a entregarnos totalmente al Señor, dejándonos redimir, podremos ejercer en los demás una influencia redimente, que sólo cuando estemos dispuestos a comulgar la luz, podremos dar luz, y no una luz propia sino refractada de Cristo, comunicando a los demás redención, no desde nosotros mismos, sino desde la vida de Cristo que ofrezcamos.

 

De Eduardo aprendimos que seremos realmente Dirigentes, si en nuestra vida realizamos efectivamente el SI dado a Cristo en el Cursillo, si descubierto el compromiso que comporta nuestro bautismo, somos capaces de configurar, según él, nuestro pensamiento y nuestra acción, nuestra vida individual y comunitaria; si somos capaces de ir convirtiéndonos un poco más cada día; si somos capaces de ir siendo y haciendo Iglesia cada día; si intentamos ser personas que transparenten en su vida la experiencia fundante de Jesús, la fuerza contagiosa del Espíritu y los criterios creativos del Dios de la Vida.

De Eduardo podemos decir que ha hipotecado todos sus carismas al servicio de la iglesia en el MCC. Su claridad de visión en los enfoques, su capacidad de discernimiento en las alternativas, su perspectiva de futuro, su ironía magistral para advertir posibles errores, su tenacidad renovadora y fiel a los principios fundamentales, que por fiel no deja de ser dinámica, su desapego a las cosas de este mundo, han estado presentes siempre -ya sea en forma directa o indirecta- tanto en la prehistoria como en la historia que día a día está escribiendo el Movimiento en el Plan de Salvación.

 

Eduardo evitaba hablar de sí mismo, no obstante ser un gran charlador, de una gran cultura, adquirida por el hábito a la lectura y accesible a todos, con una extraordinaria capacidad para poner en palabras sencillas y al alcance de cualquiera los temas más complicados, matizando su conversación con abundantes ejemplos de la vida diaria, con los cuales clarifica cualquier duda, dejando caer de tiempo en tiempo frases que más adelante nos hacen mucho reflexionar. Características serán sus "parábolas", género literario que le ayudará a adaptar y a resolver muchos de los casos reales que se le presentan.

Si bien Bonnin no escribió ningún libro, sólo colaboró en Vertebración de Ideas y en la Guía del Peregrino, sus cartas, estudios, rollos, reflexiones escritas, intervenciones en Asambleas, Encuentros, Ultreyas, Clausuras, Escuelas, siempre con fuego en su decir y mucha verdad y claridad en sus ideas, siempre logró el vibrar unánime y entusiasta de miles de personas a lo largo y ancho del mundo, que se han sentido intensamente amadas e interpeladas directamente por Cristo.

 

Frente a Eduardo estábamos ante un hombre de oración; su estudio es particularmente austero, una mesa, una silla y una ampolleta colgando del techo, allí oraba y meditaba; cada cierto tiempo se retiraba a las montañas de la isla de Mallorca, a Valldemesa, donde encontraba la calma y la paz para hablar con Dios.

 

Hasta el Miércoles 6 de Febrero de 2008, Miércoles de Ceniza, día en que el Señor lo llamó a vivir su 5º Dia, a los 91 años "sabiendo que Dios le ama, creyendo en la resurrección y como siempre contento, aunque no satisfecho" - como lo señalara el Secretariado Diocesano de Mallorca al comunicar su fallecimiento – Bonnín, que pasó su vida hablando por el mundo entero del Movimiento al que ayudo a engendrar, y a nacer, y por el que se desvivió desde sus comienzos, en la década del 40, debe estar haciendo su “Reunión de Grupo” en la “Ultreya Celestial” con Monseñor Juan Hervás y con el Padre Sebastian Gayá, que se la habían adelantado en la llegada a la meta de sus peregrinaciones. 

 

Luego de un velatorio, en la Iglesia del Bon Sosec  los días 7, 8 y 9 de febrero, el martes 12 de Febrero de 2008, en la Catedral de Palma, presidida por el Obispo de Mallorca, Mons. Jesús Murgui, concelebrada por el Asesor Diocesano del MCC. de Mallorca, Padre Antonio Pérez y 48 sacerdotes mas  con el sonido vibrante de las notas del “DE COLORES”, canción folklórica española que en algún momento se juzgara inadecuada para la pastoral diocesana, se realizó una Eucaristía, que convocó, en una solemne ceremonia, a mas de 3.500 personas, entre ellos dirigentes del Movimiento de Cursillos, provenientes de las distintas diócesis de España, del Secretariado Nacional de España y de varios países del mundo.

 

   
  Para acceder a las palabras del Mons. Murguí en la Homilia de la Misa de exequias de Eduardo Bonnin,
HAGA CLICK sobre su imagen.

Mons.Jesús Murguí
Obispo de Mallorca

 

Para acceder a las palabras de Jesús Valls, Presidente del Secretariado de Mallorca en las exequias de Eduardo Bonnin,
HAGA CLICK sobre su imagen.

 


Jesús Valls

Posteriormente sus restos serían trasladados a la Iglesia de los Capuchinos, en la Plaza de España de Palma de Mallorca, en cuyo atrio serían sepultados 

Por esos designios del Señor, se dio la circunstancia que los entonces Presidentes de nuestro Secretariado de Valparaíso, Eugenio y Ticó Severin, que viajaron por motivos familiares, llegaron a España el mismo día en que Eduardo era llamado a la Casa del Padre, pudiendo hacerse presente con el Secretariado de Mallorca con las condolencias de nuestro Movimiento, y pudiendo  visitar, depositar una flor y orar por su alma en el lugar en que descansan sus restos, como una forma de reconocimiento y agradecimiento por todo aquello que entregó a nuestro Movimiento durante tantos años.

 

Fiel al Evangelio de Cristo, abierto a la realidad del mundo y atento a las personas de su entorno durante toda su vida, Eduardo Bonnin  que junto a otros laicos y sacerdotes contribuyó a abrir un camino eclesial de renovación de la vida cristiana, extendido hoy en numerosos países de los cinco continentes, nos  ha dejado un legado de amistad con Dios y con los hombres a través de los Cursillos de Cristiandad. 

Su pensamiento y su trayectoria apostólica han sido recogidos principalmente en dos obras: «Signos de Esperanza» Cardenal Paul Josef Cordes, Ed. San Pablo 1998, y «Eduardo Bonnín. Un Aprendiz de Cristiano», de Eduardo Suárez del Real Aguilera (Editorial Libros Libres,2002). Asimismo, con el objetivo de recopilar, proteger y difundir su obra y su pensamiento, en el año 2000 un grupo de amigos creará la Fundación Eduardo Bonnin.

 

Quisieramos cerrar esta semblanza, recogiendo tres pensamientos de Bonnin que deberíamos tener siempre presentes:
 

-       “Yo siempre me presento diciendo que soy un aprendiz de cristiano, no me gusta decir nada más”.

 

-       “Creo firmemente que el cristianismo es alegría”.

 

-       "Antes que otra cosa y en honor a la verdad y en estricta justicia tengo que decir y me sentiré menos incomodo y más autentico si lo digo y por eso no quiero dejar de decirlo o mejor dicho de gritarlo, y a los cuatro vientos gritarlo, ya que se me brinda la ocasión, que el Cristo que proclamamos ahora es idéntico al que hemos venido proclamando desde siempre y al que, confiamos con la ayuda de Dios, seguir proclamando mientras el Señor nos conceda el don de la vida".

 

-       “Cuando la Iglesia no ha sido humana, no ha sido cristiana”.

GRACIAS Eduardo por lo que fuiste y por todo lo que nos entregaste, Gracias por hacer que nuestras vidas sean mejores, por hacer que seamos más felices y porque muchas de nuestras vidas no tendrían la luz del Evangelio si tú no hubieses estado aquí».